EL VIDEO MATÓ EL PROTAGONISMO DE LA RADIO
Mientras hacÃa mi postgrado en Medios Audiovisuales en Italia, seguÃa dándome un tiempo para mi pasatiempo favorito, la colección de música. No me preocupaba en esos momentos de cómo iba a transportar toda esa música al finalizar mi postgrado, pero en fin, ya habrÃa tiempo de resolver ese problema. Generalmente dejaba esta actividad para los fines de semana en que tenÃa algo de tiempo en las mañanas para darme una vuelta por las mejores tiendas de discos de Roma y fue en una de estas incursiones que reparé en el detalle de la influencia del video musical en el desarrollo de la música, un hecho que pasa inadvertido para muchos pero en el que se puede encontrar algunos apuntes más que interesantes sobre el giro en la música a fines de la década de los setenta. Recuerdo haber estado en la tienda de discos que siempre frecuentaba cuando de pronto vi en la pantalla de televisión un video de la banda Queen, se trataba de la divertida canción I want to break free de mediados de la década del ochenta en la que aparece Freddy Mercury dando claras muestras de su homosexualismo y su desfachatez frente a cámaras amén de su excelente calidad interpretativa. A este video le siguió el clásico Bohemian Rhapsody y otros más. Fue asà que me acerqué hasta el mostrador y me interesé por el disco de DVD que se estaba reproduciendo en esos instantes, se trataba de un disco recopilatorio de los mejores videos de la banda Queen.
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           En esos momentos recordé que, en efecto, Queen fue una de las primeras bandas en utilizar el video clip como herramienta de publicidad y que marcó el camino para que muchas bandas imitaran su propuesta a finales de los setenta, incluso la recordada banda The Buggles fue premonitoria cuando compuso el tema Video killed the radio star, describiendo el fenómeno que estaba por sobrevenir en los siguientes años. En efecto, comenzando los ochentas ya era prácticamente imposible oÃr un éxito en radio sin haber visto su video clip en la televisión. La herramienta de mercadeo se metió como una tromba entre los músicos y la carrera por ver quién hacÃa el mejor video se puso en marcha. Uno de los hitos en lo que a video musical se refiere fue sin duda Thriller de Michael Jackson, realizado con un presupuesto millonario y al que siguieron muchos otros en la lÃnea del uso de los efectos especiales que apenas empezaba a mostrar sus capacidades. Otro gran video que recuerdo de aquellos años es el que acompañaba al tema The Reflex de Duran Duran en la que se utilizaba el agua como elemento central mediante una cascada que emergÃa en pleno concierto o los mimoa Jacksons con el video de Torture, uno de los más adelantados de su época, al igual que Sledge Hammer de Meter Gabriel. Sin embargo también habÃa otros videos con efectos rudimentarios pero divertidos al mismo tiempo como Rock It de Herbie Hancock en la que variso maniquÃes son movilizados mediante hilos, tal como lo hiciera años después McCaulay Culkin en la primera entrega del film Mi Pobre Angelito.
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           Por otra parte ofrecÃa la posibilidad e mostrar al artista tal como este querÃa verse, marcando de esta forma una pauta para sus seguidores que por cierto no se cansaban de imitarlos tanto en vestimenta como en actitudes, desde la simpleza de Bruce Springsteen hasta lo estrafalario de algún grupo de Heavy Metal o la frescura de una Madonna. Pero lo subyacente era que, paralelamente a esto, la música pasaba casi a un segundo plano y el video cogió más protagonismo, la música siguió siendo importante pero las exigencias disminuyeron y el pop enlatado se hizo más perceptible, convirtiéndose en un producto masivo de venta en paquete junto con su respectivo video, los esfuerzos de los productores estaban más enfocados en la realización de un video de calidad y se contentaban con una melodÃa y un arreglo más simplón si se quiere en la parte musical. El buen rock empezaba a desaparecer de la primera escena.
